Fundación Universitaria Regional Norte

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Presentación

La Fundación Universitaria Regional Norte tiene una trayectoria de más de 40 años apoyando las actividades universitarias en Salto, habiendo sido conformada por representantes de las fuerzas vivas de la sociedad salteña (clubes de servicio, asociaciones empresariales y gremiales, etc.).

Después de un etapa inicial donde recibió un sostenido apoyo de la población salteña -fundamentalmente económico-  para impulsar la Universidad en Salto, donde se destaca la colecta popular realizada en 1974, ha sido permanente sostén de múltiples actividades de la Universidad, muy especialmente aquellas dirigidas a la enseñanza de grado, y más recientemente en las de posgrado.

Luego de un cambio generacional en sus autoridades, a partir de 2008 ha retomado las acciones en pro de desarrollar aún más las actividades universitarias en la región.

Antecedentes históricos

Sin que pueda importar restar méritos a nadie a los salteños le asisten razones especiales para reclamar la descentralización de la cultura y de la enseñanza. Haciendo un somero repaso a la historia y trayectoria cultural y educativa de nuestro departamento:

Setiembre de 1854, se funda en Salto el primer Colegio de Humanidades de todo el interior del país; en Enero de 1859 abre sus puertas la Escuela Filantrópica Hiram, que hasta hoy sigue funcionando, con los primeros grados de enseñanza y posteriormente Secundaria y en 1883 enviaba alumnos a la Universidad y en Agosto de 1873 se funda el Instituto Politécnico, convirtiéndose legalmente desde 1912 hasta ahora en «Liceo Departamental Osimani y Llerena» en homenaje a sus insignes fundadores.

En el mismo sentido, cabe señalar en mayo de 1889 el Colegio de la Inmaculada Concepción, hoy Escuela y Liceo Habilitado; desde 1892 el Colegio de la Sagrada Familia y antes el de los Padres Franceses y el Colegio Helvético y el de Bajac, por no citar otros igualmente meritorios, todos los cuales integran la extraordinaria tradición que por la enseñanza en sus diversos planos, el pueblo de Salto ofrece al progreso del País.

Y podemos llegar con el paso del tiempo al Liceo Nocturno, la Escuela Técnica de UTU, el Instituto Normal de Magisterio, el Instituto de Formación Docente y más acá el Centro Regional de Profesores. En idéntico sentido cabría expresar innumerables instituciones y organizaciones públicas y privadas dedicadas al fomento y la acción cultural en sus diversas facetas.

Ya desde principios del siglo pasado, se iniciaban movimientos tendientes a crear en Salto una institución universitaria, realizándose innumerables gestiones en ese sentido, incluso presentandose un proyecto en ese sentido en el Parlamento Nacional. A mediados de la década del ’40 se organizaba la sociedad y sometía a la consideración del Poder Ejecutivo de entonces la iniciativa.

Al no prosperar dichas gestiones, desde mediados de la década del ’50, funcionaron en Salto los Cursos Universitarios de Derecho y Ciencias Sociales. Su labor fue ponderable. Se sostuvieron fundamentalmente merced a recursos del Poder Ejecutivo y del Gobierno Municipal que también facilitó el local, de la colaboración desinteresada de el Cuerpo docente y del pueblo. El índice de aprobados, en general fue superior a los Cursos de Montevideo a donde aquellos estudiantes estaban obligados a concurrir para rendir sus pruebas. La Universidad y la Facultad no oficializaron dichos cursos hasta principios de la década del ’70.

A mediados de la década del ’60, recogiendo el clamor popular, se forma el “Comité Pro Universidad del Norte”, con personalidades del medio local, representantes de las diversas organizaciones sociales, comerciales y gremiales, que proyectan e impulsan la creación de un nuevo centro universitario en la región.

Los Servicios del Interior de la Universidad de la República

En 1974, se intensifican las gestiones para oficializar cursos universitarios en Salto, como servicios brindados por la Universidad Mayor. La disposición de las autoridades actuantes quedaba frenada por la ausencia de rubros presupuestales necesarios para enfrentar la empresa, tanto en equipamiento e infraestructura, como para facilitar el traslado de docentes para impartir enseñanza.

Una vez más, el pueblo salteño fue convocado a solidarizarse con una causa noble y respondió con creces: el Comité Pro-Universidad del Norte organizó una serie de eventos para recaudar fondos, donde tuvo especial relevancia una serie de programas televisivos transmitidos en directo por el canal local y que permitieron recolectar una muy importante suma de dineros y otros aportes.

Ello permitió que en 1975 se inauguraran los primeros años de las Facultades de Agronomía, Veterinaria, Arquitectura e Ingeniería, en un local arrendado a la curia salteña y en salones del viejo liceo departamental. Estos cursos, con vaivenes, con dificultades siempre superadas con el concurso del Comité, se dictaron ininterrumpidamente.

A principios de la década del ’80 se replanteó a las autoridades la inquietud para formalizar cursos de la Facultad de Derecho, que anteriormente tuvieran tanto éxito. Nuevamente la dificultad estribaba en aspectos económicos y nuevamente el Comité respondió aportando todo lo necesario y exigido por las autoridades de dicha Facultad para poder implementar los cursos. En 1982 se iniciaron éstos, con una imponente inscripción, no solo de estudiantes de Salto, sino de todos los departamentos de la región, lo que hizo que la matrícula universitaria de la Regional Norte se expandiera notablemente.

Cabe destacar en este punto la notable influencia de estudiantes de toda la región norte del país en los cursos de Salto, incluyendo estudiantes de la vecina ciudad de Concordia (E. R. – R. A.). Esta “regionalización” del padrón estudiantil obedece sin dudas a una demanda muy sentida, pero también a otra faceta de la labor de la Fundación: giras promocionales de los cursos por todas y cada una de las capitales de la región.

En 1985, con la restauración de las autoridades del cogobierno universitario, y bajo el rectorado del Cr. Samuel Lichtensztejn, se reencauzó el funcionamiento de los Servicios del Interior. Al año siguiente se aprobaría el primer Estatuto de la Regional Norte – Sede Salto de la Universidad de la República.

Como consecuencia de este gran paso institucional, el viejo Comité que seguía funcionando y apoyando la tarea universitaria se transformó estatutariamente en Fundación Universitaria Regional Norte, con personería jurídica aprobada y registrada en el Ministerio de Educación de Cultura.

Los aportes de la Fundación

La Fundación, desde que funciona como soporte de la actividad de la UdelaR en Salto, ha realizado aportes que normalmente fueron destinados a infraestructura y equipamiento. Así, en la primer etapa –años 1974 y 75- se adquirió y cedió todo el mobiliario para alhajar salones, oficinas, biblioteca, laboratorios, etc., de la misma manera que todo el equipamiento tecnológico.

En esos casos, y siempre, se actuó a demanda precisa de las autoridades competentes, generada por solicitudes específicas de los diversos servicios, ya fueran de los docentes de las distintas cátedras, para los laboratorios o para la biblioteca. En este último aspecto cabe destacar especialmente el funcionamiento desarrollado, que explica que en la Regional Norte se haya podido acceder con cierta comodidad a la bibliografía recomendada y actualizada: los docentes solicitaban una publicación o cierta bibliografía y la dirección derivaba dicha solicitud a la Fundación que realizaba los trámites para su adquisición, hasta llegar a los anaqueles a disposición de estudiantes y docentes.

Este sistema de funcionamiento además suponía el aporte para la asistencia de docentes de Montevideo, entonces se financiaban los pasajes –en avión cuando funcionó el servicio y posteriormente en ómnibus de línea- el alojamiento en hoteles de primera categoría y la comida en restoranes de la ciudad. Más adelante, se equipó y alhajó completamente un sector de la planta alta del viejo local que funcionó como alojamiento de docentes y eventualmente de autoridades y estudiantes, con más de 10 plazas.

La Fundación Universitaria y el nuevo edificio

En 1985, en plena restauración de la Universidad democrática y cogobernada, las autoridades universitarias locales, encabezadas por el entonces Director Ing. Agrim. Danilo Goslino, detectaron la existencia de un predio legado para la creación de la ansiada sede de la casa mayor de estudios. Se iniciaron los procedimientos pertinentes para recuperar el predio y a la vez obtener mediante prescripción treintenaria la otra mitad de la manzana que hoy se ocupa.

Cuando la Universidad obtuvo la titulación suficiente del predio sito en calles Rivera y Misiones, la Fundación aunó sus esfuerzos junto al demos universitario local y las fuerzas vivas departamentales, para obtener las partidas presupuestales del gobierno, necesarias para la construcción del primer edificio propio. Estas gestiones cristalizaron y permitieron la realidad que es hoy ejemplo de academia polifuncional y multidisciplinar.

En 2001 finalmente fueron inauguradas las instalaciones que, posteriormente, fueron ampliándose y generando un campus universitario de enorme importancia.

Las acciones de hoy

Como impulso permanente la Fundación ha apoyado el funcionamiento regular de los cursos y actividades universitarias que se han ido implantando en la Sede Salto, pero siempre favoreciendo especialmente aquellas iniciativas que supongan una extensión más democrática y popular de la actividad curricular: que más jóvenes de la región puedan acceder a la enseñanza superior pública y gratuita.

Es de público conocimiento que en ese sentido, la Fundación Universitaria ha alentado e impulsado la realización de la carrera completa de Medicina en la región, apoyando decididamente el trabajo en conjunto de las autoridades de la Regional Norte y la Coordinación en Salto de la Facultad de Medicina. Con ese fin, sus autoridades han asistido a innumerables reuniones –en Salto y aún en Montevideo-, para estar directamente informados de las gestiones y a su vez expresar formalmente el respaldo de la Fundación y a través de ella de toda la sociedad salteña y de la región, a este emprendimiento descentralizador.

En idéntico sentido se han apoyado e impulsado las acciones destinadas a la creación de una carrera en tecnología informática, junto a otros actores del medio local.

También se han apoyado innumerables actividades extensión universitaria, especialmente cursos y cursillos, dictados en diversas disciplinas, tanto en la sede local como en otras de la Regional.

En el área de investigación también se han apoyado iniciativas, entre las cuales destacamos -en conjunto con ANII- el estudio de “Calefaccionamiento de Invernáculos con excedentes de agua termal” realizado por el Departamento de Aguas, como también diversos estudios sobre aspectos de la actividad comunitaria salteña realizados por la Facultad de Ciencias Sociales (organizaciones sociales, productores hortícolas, entre otras).